Basura en tres actos
ESCULAPIO
Basura I. Un doctor en filosofía, profesor de la Universidad de Playa Ancha, dirige la tesis de fin de carrera de dos alumnas. Encargan a un informante hacer el informe reglamentario. El informante se asombra: faltas de ortografía, falta de enfoque, falta de coherencia, falta de bibliografía… ¿Y le van a pagar a este sujeto por no hacer nada? Esta tesis hay que reescribirla. Tratan de rehacerla y mejorarla con el informante. Le preguntan al profesor guía qué pasó. Respuesta: “Puse mi maravillosa biblioteca a su disposición, nunca me llamaron”. Pero pese a que no le llamaron, él calificó ese trabajo superficial, lleno de incoherencias y faltas de ortografía con un 7. ¿Y le pagaron a ese sujeto? Sí, la cantidad estipulada, íntegramente, después de todo es doctor en filosofía.
Basura intelectual.
Basura II. - Oiga, ¿puede traer cajas? No quiero llevar bolsas. Cara de molestia. Pasan dos minutos, tres, cuatro, cinco… diez. La mercadería se amontona en la caja y los demás clientes te miran como si fueras el enemigo público nº1. Al final, cuando estás a punto de tirar la toalla y pedir bolsas desesperadamente, aparece alguien con cara de molestia y con tres cajas. Una no sirve, está desfondada y queda botada a los pies de la cajera. Otra está medio inservible, pero algo se puede meter. La tercera es la que está mejor. El empaquetador, nervioso, la llena tanto que luego casi no se puede levantar y meter en el carrito. Jumbo, preocupado por el medio ambiente. Basura comercial.
Basura III. - Pasaporte, por favor. Se le extiende la visa por tres meses más.
- Pasaporte por favor. Se le extiende la visa por tres meses más.
- Pasaporte, por favor. Se le extiende la visa por tres meses más.
- Pasaporte, por favor. Se le… ¿Bolivia?… por tres días más.
Basura política.
Por María Antonia