Prejuicio político

LA PATRIA BOBA

Los gobiernos modernos crean costosas campañas para combatir los prejuicios. Aún los gobiernos de los países pobres lo hacen. En Latinoamérica, los indios desconfían de los negros, el negro del mulato, los mulatos del mestizo y el blanco de todos los anteriores sumados los inmigrantes, aunque para poder contratar mano de obra barata en sus fábricas debe deponer relativamente la idea y dejarlo a la suerte de una hoja de vida, entecada con pan barato y escasamente escrita en letra cristiana y legible.

En esta colcha de países apenas cosida con el heroísmo cobarde y mojigato (y español, no está de más decirlo) de unos próceres charlatanes y libertadores que primero cabalgaron a caballo y luego a lomo de unos pergaminos de derechos y principios que, por principio y por la derecha se comieron el tiempo y la razón; incluso son pocos los prejuicios latentes en América Latina y de poca variedad -a juzgar por las múltiples opciones de desigualdad social, económica, cultural e informativa; tan poco pan y tan pésimo circo en un esquema sin escrúpulos que pesca en río revuelto y cobra en cash cuando divide.

Multiplicado y nunca restado, el único prejuicio que no compran los gobiernos latinos con sus campañas de agua tibia es, justamente, el político, un derecho ciudadano no instaurado en ninguna constitución que hoy nos deja ver más allá de las narices propias y de los mandatarios de turno. El prejuicio político merece un altar, en estos días de tanta zozobra, y un toque de claxon cada vez que un viajero se tope con una valla política en la carretera.

Si uno recuerda aquel proverbio que enseñan en las escuelas y en donde la fruta podrida daña a las otras, no debe olvidar tampoco que los políticos son los gusanos que las atraviesan. La peor ralea, la plaga, la clase de gente que es inmune al despilfarro y la mentira, y a sus propias campañas públicas sobre limpieza moral y no corrupción.

Por Chuky García

prejuicio politico - revista original

Deje un comentario

Debes estar conectado para enviar un comentario.